A DESEMPOLVAR EL WINCO
Si entre los lectores de esta nota ahy algún veintiañero muy posiblemente se esté preguntando o me esté preguntando ¿ que es un Winco?, ¿ un ave exótica ?, un instruemnto de navegación y tantas otras preguntas quizás, pero nada de eso, se trata de un tipo de pasadiscos que allá por los años 70 tuvo su época dorada.Y hoy vuelve a cobrar protagonismo porque desde un tiempo a esta parte, es cada vez mayor la demanda, como hace décadas, los discos de vinilo, sí, aunque no lo creas hoy en todas las disquerías importantes es común ver bateas repletas de este formato musical.
Es que el sonido del vinilo es irremplazable,único y constituyeun hábito entrañable con dejos de nostalgias para los mas maduritos.
La preferencia por este formato se advierte desde hace tiempo con la compresión digital de audio ( Mp3 u otros ) que ante la posibilidad de acumular cientos de gigas de música tengamos que escuchar música a las apuradas, de manera segmentada.
Escuchar vinilo es lo contrario: es disponer de tiempo y ganas de deleitarse con las canciones del disco en cuestión, además de disfrutar del arte de tapa, casi siempre verdaderas jpyitas visuales..
" Mirá, todo lo digital muy bien, pero también tienen sus cositas, por ejemplo, el Mp3 tiene sus límitescomo todo y en él se cumple la máxima que le cabe a todo lo digital : menor tamaño de archivo menor calidad de sonido y por ende todo suena chato y gris, sin matices, " sostiene Franco, vocero de Melómanos Amigos.
Si bien en nuetro país se trata de un resurgimiento en los países centrales, tales como EEUU o Reino Unido el disco de vinilo nunca dejó de fabricarse y durante años acompañan a otros formatos con ediciones de lujo, de aniversario y hasta para coleccionistas.
También es cierto que durante estos años las filiales argentinas de las multinacionales de la música han borrado cintas originales y con ello no solo asesinar semejante patrimonio sino además ofrecer copias de pésima calidad, lo cual redundó en una fenomenal caída de ventas, situación que ellos le atribuyeron a la piratería, lo cual es cierto en parte, pero sea como sea se han burlado de los artistas y los compradores, siendo éstos los que actualmente están remando el bote que recién reinicia su viaje.
Todo muy bien pero cabe una pregunta: ¿ es posible esta tarea de reeditar vinilo en nuetro país para un sello chico e independiente ?
Consultamos a Javier Tenenbaum empresario discográfico que esto señalaba : " creo con optimismo poder lograrlo ya que creo que todo se irá acomodanado y en cuanto a los costos sin dudas tendrá mucho que ver con la respuesta del mercado ante esta nueva vuelta del disco de vinilo" , enfatizó.
Por otra parte si de establecer diferencias se trata, no es lo mismo consumir que escuchar música, lo primero se viene dando desde hace años con canciones o tracks de un lado, o temas sueltos, todo fragmentado, modo de consumo que ni por asomo toma al disco como una obra conujnta, cohesionada, además como dijomos tiene una calidad de sonido limitado.
En cambio escuchar músicaincluye, como en unaespecie de rito,el apoyar la púa sobre los surcos, dejarla correr, sentarse comodamente con ¿ porque no ? un buen trago en la mano y media hora después levantarse, dar vuelta el disco, sentarnos nuevamente y mientras gozamos de la música, bebemos nuestro trago y leemos los créditos de las distintas canciones que figuran en la tapa del álbum.
Es que el disco surgió para crear la ilusión de un concierto en casa, cosa que se ha perdido con la distribución online comprimida de la música.
Este boom de escuchar música no se sda solo en los hogares sino que también en bares y pubs, prueba de ellos son, entre otros, " Kerouac", y " Vinilo Café ", que, mediante el vinilo musicalizan sus noches, aunque atenti, no toda la noche ya que como el vinilo tiene su costado de romanticismo, dueños y habitués, mediante tácito acuerdo, veneran al disco como un veradadero fetiche dee la música aunque bien sabemos que la música supera todo formato. Esta movida generó la aparición de " otro " tipo de gente : los " audiofilos ", individuos que toman al sonido como algo místico y es así como se cercioran bien antes de comprar un disco, si el sonido es análogo o digital, entre otras consultas.
Tmabién están los que invierten importantes sumas de dinero en discos que ni siquiera escucharán, que luego de años veremos intactos dentro de sus estuches, son los que compran discos como objetos de arte, que incluso llegan a foramar parte de remates internacioanles.
Como vemos cada cual consume discos a su manera, lo importante es que están, ahí a nuerstro alnace, por eso ¡ celebremos la vuelta del vinilo !
Yo por mi parte ya preparé mi trago, solo me resta colocar la púa sobre un disco de Rod Stewart, sentarme comodamente... y que vuelen los ángeles !
Muy bueno Carlos!!! Para una revista o blog de música iría justo!!
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